Son los costes que hay que asumir a la hora de realizar una compraventa de divisas. Estos costos son muy bajos en el mercado Forex, pues al tratarse de un mercado no bancario, se eliminan las comisiones de corretaje. Además, la existencia de plataformas informáticas muy avanzadas permiten al inversor trabajar directamente con el mercado, eliminando intermediaciones. Además, el hecho de que se trate de un mercado con enorme liquidez y muy competitivo, ayuda a reducir los spreads, que son el coste principal de la operación en FX al tratarse de las diferencias entre precios de compra y de venta de una divisa respecto a otra en un mismo momento.